Asador y cocina fusión
Eliana, Lili y Juan, en la sala, hacen fluir la amabilidad para asignar preferencias entre carnes de vacuno o buey maduradas. En el espacio donde el fuego es arte y la brasa es devoción cada corte resulta del saber del maestro parrillero Fermín; éste sublima el chuletón de buey, chuleta de rubia gallega, Simmental o exquisito Wagyu que piden vinazos de la cava; piezas seleccionadas con rigor y tratadas con respeto. Desde la cocina, el chef Eduardo Merino elabora platos con alma: samosas artesanas, costillas de cordero, cochinillo lechal estilo Segovia… Que no desesperen los adeptos al género marino, que aquí se hace pleitesía a joyas como el rodaballo, bogavante o carabineros. Piña osmotizada: el broche perfecto.
¡Buen apetito!
Guía qué bueno